lunes, 15 de junio de 2020

La mente.

NI UNA GOTA DE SANGRE.

Un científico, quería probar una teoría. Necesitaba un voluntario que llegase hasta las últimas consecuencias. Por fin lo encontró, era un condenado a muerte que sería ejecutado en la silla eléctrica.

El científico le propuso al condenado, lo siguiente: él participaría de un experimento científico que consistía en hacerse un pequeño corte en el pulso, con el propósito de que su sangre fuera goteando lentamente hasta la última gota. Le explicó que tenía mínimas probabilidades de sobrevivir, pero que de todas formas, su muerte sería sin sufrimiento, ni dolor; ni siquiera se daría cuenta.

El condenado aceptó, porque morir de esta manera, era preferible a morir en la silla eléctrica. Lo colocaron en una camilla y ataron su cuerpo para que no pudiera moverse. A continuación le hicieron un pequeño corte en la muñeca y colocaron debajo de su brazo una pequeña vasija de aluminio.

El corte fue superficial, sólo sus primeras capas de piel, pero fue lo suficiente para que él creyera que realmente le habían cortado las venas. Debajo de la cama, fue colocado un frasco de suero con una pequeña válvula que regulaba el paso del líquido, en forma de gotas que caían en la vasija. El condenado, podía oír el goteo y contaba cada gota de lo que creía era su sangre.

El científico, sin que el condenado lo viera, iba cerrando la válvula, para que el goteo disminuyera, con la intención de que pensara que su sangre se iba terminando.

Con el pasar de los minutos su semblante fue perdiendo color, su ritmo cardíaco se aceleraba y le hacía perder aire a sus pulmones. Cuando la desesperación llego a su punto máximo, el científico cerró por completo la válvula y entonces el condenado tuvo un paro cardíaco y murió.

El científico consiguió probar que la mente humana cumple estrictamente todo lo que percibe y que el individuo lo acepta, sea positivo o negativo, actuando sobre toda nuestra parte psíquica y orgánica.

Siempre he pensado que la mente no tiene límites cuando se engaña ella misma. Peor aun cuando no entiende las cosas y fabrica lo que puede para entender, como cuando vemos cosas que las tomamos como sobrenaturales pero que en realidad no lo son.

Muchas veces en nuestra vida se nos presentan problemas que parecen ser desastrosos. Posiblemente haya alguien que nos diga que hay una pequeña o ínfima posibilidad de revertir dicha situación, pero nosotros decidimos creer sólo lo que somos capaces de percibir e imaginar.

“Quien piensa en fracasar, ya fracasó"
"Quien piensa en ganar, lleva un paso adelante"

domingo, 23 de febrero de 2020

Hablemos del odio.

“HABLEMOS DE ODIO”
Si la MORAL y la ÉTICA existen, también existen 2 clases de odio: moralmente justificado o no justificado, es decir JUSTO o INJUSTO. Si yo voy por una calle de Madrid con mi pelo largo y aspecto de "cavernícola" y, por la acera  viene una panda de descerebrados y da exactamente igual a que ideal pertenezcan  y, uno de ellos me da un hombrazo intencionado al pasar, sólo puedo concluir que lo ha hecho por odio moralmente injustificado. Sé que si esta vez yo hubiera reaccionado (como suelo hacer, me temo), todos se me habrían echado encima espumeando de rabia moralmente injustificada. Bien, tras todas las numerosas experiencias (desde los años de Franco) de encuentros callejeros con policías prepotentes y engendros fachendos o quien sea como los citados, predipuestos contra determinados aspectos físicos y demás, en los años que viví y vivo en España (donde también nací), después de ver cómo el país continúa siempre en manos de un colectivo medieval prepotente, corrupto e hipócrita, que dice trabajar para el pueblo y adopta nombres engañosos como “popular”, psoe, vox ciudadanos” y demás, pero que realmente odia al pueblo, ya que le roba, le explota y le avasalla, le priva de bienestar social y le impide protestar y reclamar justicia. . . después de ver cómo se recrean torturando animales en sus fiestas, etc. . . después de ver su fobia irracional por los catalanes ahora, que no digo que sean tambien ni mejores ni peores ya saben en politica tod@s son iguales, de ver cómo acosan y linchan mediáticamente a los que luchan por establecer justicia social y humanidad en España, y lo reacios que se muestran antes elementalidades como que ser mujer u hombre no confiere ninguna diferencia al hecho de ser PERSONA, y lo mismo con las etnias y procedencias, etc. . ., de ver cómo contribuyen a la invasión de países y matanzas de sus habitantes, al linchamiento de pueblos que han elegido gobiernos que a ellos no les gustan o convienen. . . En resumen, después de ver TANTO ODIO IRRACIONAL Y MORALMENTE INJUSTO rigiendo los destinos del pueblo español (y de todo el mundo, vamos), ¿QUIÉN PUEDE moralmente permitirse el lujo de censurar o recriminar un ODIO JUSTIFICADO provocado por tanta MALDAD? Pues bien, ODIAR a la derecha, izquierda centro arriba o abajo, a los que roban y oprimen al pueblo, a los que invaden y matan a gente inocente, a los que queman bosques o contaminan la tierra y la agricultura, a los que torturan a humanos u otros animales, o masacran animales sin necesidad, a los que abusan de otras personas (mujeres, niños o lo que sea), a los gamberros que matan a patadas a quien sea por su estatus, o policías que acosan, avasallan y agreden o matan sin necesidad e incluso a todo lo que éstos dicen representar (bandera, las putas religioneso lo que sea), etc., etc., etc. . . odiar a todos estos CABRONES injustos, crueles y dañinos ES COMPLETAMENTE LEGÍTIMO, NECESARIO Y MORALMENTE JUSTIFICADO, hasta el punto de que puedo confesar sin trabas que todos estos individuos merecen SER ELIMINADOS DE LA VIDA Y EL MUNDO EN TODO MOMENTO, en protección de la humanidad y el planeta TIERRA. Porque ODIAR Y ELIMINAR EL MAL, NO ES MALO, SINO BUENO Y NECESARIO.

martes, 18 de febrero de 2020

Erradicar

“HABLEMOS DE ODIO”
Si la MORAL y la ÉTICA existen, también existen 2 clases de odio: moralmente justificado o no justificado, es decir JUSTO o INJUSTO. Si yo voy por una calle de Madrid con mi pelo largo y aspecto de "cavernícola" y, por la acera  viene una panda de descerebrados y da exactamente igual a que ideal pertenezcan  y, uno de ellos me da un hombrazo intencionado al pasar, sólo puedo concluir que lo ha hecho por odio moralmente injustificado. Sé que si esta vez yo hubiera reaccionado (como suelo hacer, me temo), todos se me habrían echado encima espumeando de rabia moralmente injustificada. Bien, tras todas las numerosas experiencias (desde los años de Franco) de encuentros callejeros con policías prepotentes y engendros fachendos o quien sea como los citados, predipuestos contra determinados aspectos físicos y demás, en los años que viví en España (donde también nací), después de ver cómo el país continúa siempre en manos de un colectivo medieval prepotente, corrupto e hipócrita, que dice trabajar para el pueblo y adopta nombres engañosos como “popular”, psoe, vox ciudadanos” y demás, pero que realmente odia al pueblo, ya que le roba, le explota y le avasalla, le priva de bienestar social y le impide protestar y reclamar justicia. . . después de ver cómo se recrean torturando animales en sus fiestas, etc. . . después de ver su fobia irracional por los catalanes ahora, que estos no digo que sean tambien ni mejores ni peores ya saben en politica tod@s son iguales, de ver cómo acosan y linchan mediáticamente a los que luchan por establecer justicia social y humanidad en España, y lo reacios que se muestran antes elementalidades como que ser mujer u hombre no confiere ninguna diferencia al hecho de ser PERSONA, y lo mismo con las etnias y procedencias, etc. . ., de ver cómo contribuyen a la invasión de países y matanzas de sus habitantes, al linchamiento de pueblos que han elegido gobiernos que a ellos no les gustan o convienen. . . En resumen, después de ver TANTO ODIO IRRACIONAL Y MORALMENTE INJUSTO rigiendo los destinos del pueblo español (y de todo el mundo, vamos), ¿QUIÉN PUEDE moralmente permitirse el lujo de censurar o recriminar un ODIO JUSTIFICADO provocado por tanta MALDAD? Pues bien, ODIAR a la derecha, izquierda centro arriba o abajo, a los que roban y oprimen al pueblo, a los que invaden y matan a gente inocente, a los que queman bosques o contaminan la tierra y la agricultura, a los que torturan a humanos u otros animales, o masacran animales sin necesidad, a los que abusan de otras personas (mujeres, niños o lo que sea), a los gamberros que matan a patadas a quien sea por su estatus, o policías que acosan, avasallan y agreden o matan sin necesidad e incluso a todo lo que éstos dicen representar (bandera, las putas religiones o lo que sea), etc., etc., etc. . . odiar a todos estos CABRONES injustos, crueles y dañinos ES COMPLETAMENTE LEGÍTIMO, NECESARIO Y MORALMENTE JUSTIFICADO, hasta el punto de que puedo confesar sin trabas que todos estos individuos merecen SER ELIMINADOS DE LA VIDA Y EL MUNDO EN TODO MOMENTO, en protección de la humanidad y el planeta TIERRA. Porque ODIAR Y ELIMINAR EL MAL NO ES MALO, SINO BUENO Y NECESARIO.

sábado, 4 de enero de 2020

Marc Gómez Pedrosa. A mi Maestro, Eduardo Ruiz de Castañeda. Después de haber visitado el gimnasio y hablado con el Maestro Eduardo Ruiz De Castañeda, salí de allí con una sensación muy buena, sintiéndome muy motivado, sentí en ese momento que era mi chance de hacer una cosa extrtañedamadamente bien, en mi primer día de clase hizo la presentación del evento, presentarme como nuevo alumno y compañero, a continuación, el maestro me puso a su lado, pasando seguidamente a saludar a todos y cada uno de los compañeros, mi emoción rebosaba de contenido, clase tras clase y debido a su talento y experiencia fue más que impresionante seguir entrenando bajo su dirección, entrenar es esencialmente un acto de fe. El alumno/a debe creer en su eficacia, debe estar convencido que entrenando se tornará más fuerte y más rápido, que mediante la repetición sistemática de ciertos movimientos se hará más eficiente y sus músculos soportarán el esfuerzo, más relajados, debe ser un fanático del trabajo duro y suficientemente dedicado como para disfrutar de eso, a fortalecer mis habilidades técnicas, templar mi espíritu y enderezarme moralmente hasta día de hoy, nos inculcó que hay que sembrar por los que no siembran, ya que los profesores tienen que sembrar el deseo de aprender y aguardar esperanzados los frutos de los que seremos testigos presenciales, que las huellas que se puede dejar son para toda la vida, porque aquellos valores en los que creemos, y que defendemos e inculcamos son para siempre, aún después de muchos años solo tenemos que cerrar los ojos para recordar todos esos momentos tan especiales que han afectado nuestra vida de una manera profunda, hay hombres que luchan un día y son buenos, hay otros que luchan un año y son mejores, hay quienes luchan muchos años y son muy buenos, pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles, eso aprendí de él. Por su trayectoria, semblante, por tantos años dedicados a la enseñañanza y a la formación de muchas personas en el mundo del Karate, este más que justo homenaje llevado a cabo y con el mayor sigilo, una idea que a todos nos rondaba por la cabeza desde hacía mucho tiempo, es una recompensa necesaria para testimoniar nuestro reconocimiento a una persona que ha dedicado toda su vida al karate y a sus alumnos/as. Somos afortunados porque hemos disfrutado de su enseñanza y esperamos que sea por mucho tiempo. En esta oportunidad quiero reconocer a Eduardo, como una de las pocas personas que he tenido el honor de conocer, a quien deseo expresarle mi agradecimiento por que primero fue mi maestro, luego un excelente colega y hoy, un amigo. Mi gratitud por la enseñanza recibida Maestro. Atentamente. Mark.